Silenciar las palabras

Calentando el aire de los globos que suelta un niño (Fuente: Pixabay.com - Autores: S. Hermann y F. Richter)

Cuando decir llena el aire pero vacía el Alma 
es entonces el momento; el momento de callar. 

Cuando el aire mesa tus cabellos destacando tu figura esbelta
pero no te oxigena verdaderamente por dentro,… respira el momento. 

Cuando al tocar con tus manos la piel de tu Amor sientas el frío de los polos en tus entrañas,
es momento de calentar con las ascuas de tu centro, Corazón. 

Si al mirar por todo tu contorno almenado sólo ves fronteras angostas que encogen la vastedad de tu Ser,
¡ciega tus ojos a los límites muertos! Y, observa la inmensidad de los horizontes entre los que fuiste creado…
Mira de nuevo… 

Y cuando de aromas te nutras, abre tus puertas de par en par y busca entregarte a la fragancia del loto,
allá en los estanques quietos junto al Nilo. 

Calla… 
Respira… 
Escucha ese tu aliento acorazonado… 
que proviene de tu infinita Esencia… 
Allá donde los lotos se entrelazan y te llaman por tu nombre.. 

Ven, Amor. Avivemos el fuego. 

© Roberto Sastre Quintano. 

Madrid, 14/10/2021. 

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