Arrebatos

Niño corriendo por la playa mojada en olas cuando cada el atardecer y se ven los brillos sobre la arena húmedaUna palabra sola, 

que me hace cantar. 

 

Tan sólo una palabra y,  

ni tan siquiera sé su nombre. 

 

De arrebatos, una sensación gozosa en un banco, de una calle cualquiera. 

 

De un sentimiento, que abre de par en par las puertas en un pecho, donde antes… no había nada. 

 

Tan sólo, ese solo recuerdo sin nombre me impulsa a escribir… desconociendo cómo encallan -o tal vez acallan- unas sílabas junto a otras en el ritmo de la mar… 

 

Sin nombre, cuando escuchando cómo cantan las olas, lo demás… no tiene importancia. 

 

Sólo pasa. 

 

© Roberto Sastre Quintano.

Madrid, 30/07/2018.

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