Plegar velas

Velero atracado en muelle, de noche. Al fondo iglesia iluminadaHasta que amaine la tormenta. 

 

Vientos espurios que desorientan velas desplegadas, listas para surcar la emoción de un nuevo viaje. 

 

Como si de una tormenta se tratara, plegar velas y recoger el rumbo regresando al amparo del puerto. 

 

En Puerto Fino

Donde se ponen siempre a punto los relojes.  

Donde se coordinan los recuerdos. 

Donde se escucha la rosa de los vientos, siempre, justo antes del amanecer. 

 

© Roberto Sastre Quintano.

Madrid, 09/01/2018.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *