Pulquérrima lácrima

Mirada de mujer bajo un veloPor esa pulquérrima lácrima tuya en el universo,  

                                                                            me conmuevo;  

tránsito en el que contemplo, siento cómo cala en mí y recojo en mi dedo corazón rumbo al centro de mi Ser… 

 

No necesito más que ese gesto puro para conectar mi puente de acero hasta tu puerta tallada con la suavidad de un formón experto y delicado, para traspasarla antes sin llamar,…  

 

Con ese ínfimo detalle, con ese gesto, auténtico,… me has llamado a tu encuentro, sin dilación. 

 

A tu llamada, en la espera de una vida, estoy ya ahí. Aquí. 

El soplo del Espíritu me ha traído para abrazarte en cuanto te descuidas,… 

cuidándote sin que te des cuenta. 

 

Y aunque fueras embalsada en Asuán te reconocería como el Sol reconoce cada uno de los rayos que calientan, como el brillo único que sale desde el arco iris mediante ese cable de acero que me tiene enganchado sin pesar, sin encarcelar, sin querer… simplemente, es así. 

 

Por una límpida lágrima tuya te traspasaría mis recuerdos prestados, cuerdos y descordados, para que los hiles en cachemira, en madeja multicolor que entreteja corazones que viven al son de poniente, al compás de una misma vida. 

 

© Roberto Sastre Quintano.

Madrid, 05/12/2017

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