Infinito

SteelWood (Fuente: Faizal Sugi en Pixabay.com)Infinito.

En ocasiones te presentas esperado, de gala o sin protocolo concertado, aunque a la cita convenida.

Bienvenido. 


Cuando te invito y respondes amablemente a mi llamado es momento de sentarnos a la mesa que hilvana nuestro encuentro de puntadas, hiladas en aire carmesí, vital y -al mismo tiempo- testigo fiel que cumple con la naturaleza del viento… 

Me gusta parar. Observándote cuando sé que te acercas y llegas hasta mí. Etéreo, velado de forma, directo hasta el corazón. 

Certero. 

Si sé que te emplazo y no llegas o apareces porque sí, se me rompen en mil pedazos esperanzas y yugos, cadenas y fantasías,  quedándome yermo de historias o proyectos, de seguridades y recuerdos. 

Son los instantes ávidos de alma, de inocencia y sonrojo. De amor y vacío. 

Pero entonces, es entonces cuando de verdad sonrío… 

Con el alma sereno abierto hacia el infinito. 

Roberto Sastre Quintano.

Madrid, 08/08/2019

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