Evanescencia

Mochila apoyada en barandillaEvanescencia y… Todo pasa…

Como las marismas, que acogen las rutas migratorias,
alimentan y dejan partir…
Como partidos los corazones que no pueden retener el amor lleno, pasajero…

Carpe diem. Cruel revelación, vida efímera. Suspiro que ya fue, marchito al otro lado del espacio del recuerdo.

Canto alto, como aullido que lanza el lobo estepario en la negrura de la noche estrellada.

Quizás con la esperanza de una jugada maestra entre estrellas de billar, entre luceros que quizás iluminen de nuevo el alma.

Ánsares de vuelo bajo, callado, y que parten, como siempre, a tierras más cálidas en las que gestar el nuevo nacimiento.

Nidos vacíos, y aire que horada la brisa, que siempre había sido mensajera de dulces augurios.
Aire vacío, muerto, tras la última respiración. Ese último hálito de rebeldía.

 

© Roberto Sastre Quintano.
Madrid, 19/08/2018.

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